viernes, 17 de agosto de 2012

Acabando con el fantasma de la vergüenza


Hoy quiero compartir con usted una historia que leí hace algunos días para mis hijos y que llamó poderosamente mi atención:

“La urraca se dio cuenta de que le faltaba una de sus monedas más preciadas, e hizo llamar a los mejores detectives del bosque: la Liebre y el Ratón. El ratón se presumía más listo y sagaz que la liebre, así que sus pistas y razonamientos le llevaron pronto al gran laberinto de túneles bajo el bosque. Al entrar, vio al señor topo, pero como el ratoncillo era muy tímido, no se atrevió a decirle nada, y anduvo por allí buscando la moneda.

La liebre, que era un gran detective, poco después llegó allí, y como no era nada vergonzosa, lo primero que hizo fue preguntarle al topo si sabía dónde estaba la moneda. El topo resultó estar encantado de guiarle porque la moneda llevaba tiempo molestándole, y finalmente la liebre se llevó la recompensa.

El ratoncillo, que vio suceder todo aquello, aprendió mucho, y desde entonces nunca dejó que la timidez estropeara su buen trabajo, y se convirtió en el mejor detective del bosque”.

La mayoría las personas han vivido alguna experiencia de vergüenza en su pasado que no les agrada compartir con los demás. La vergüenza ha sido descrita como "la emoción secreta" o la "emoción escondida".

Cuando la gente siente vergüenza, generalmente también se siente avergonzada de sentir vergüenza, de modo que no está dispuesta a hablar al respecto, y esto recae directamente en su autoestima.

La vergüenza es una respuesta a “violar las normas” de otra persona o de la sociedad en sí. Cuando usted la siente, generalmente teme al rechazo o al abandono debido a la trasgresión de normas externas o imaginarias. Por ejemplo: "meter la pata" al decir algo que está fuera de lugar y no perdonarse por ello.

La vergüenza es el origen de muchas dificultades personales, especialmente la conducta codependiente que se observa en las familias de alcohólicos o drogadictos. Normalmente estas situaciones se esconden, en lugar de afrontarse.

La vergüenza se acaba cuando usted:

- Está seguro de sus propias normas, retos y capacidades.

- Es consciente también de sus limitaciones y las de los demás.

- Respeta el ´mapa mental´ de los demás y el suyo.

- Sabe que cada equivocación le dará la oportunidad de aprender y corregir.

Alguien que siente vergüenza, lo hace porque fue un aprendiz capaz y rápido en un ambiente donde se enseñaba la vergüenza, se devaluaba a la persona o se carecía de incentivos y motivaciones. Ahora esa misma capacidad de aprender rápidamente puede ser útil para que usted apropie una imagen de sí mismo diferente, incrementando su nivel de autoestima.

Para transformar la vergüenza, es esencial reconocer la diferencia entre las normas de otros y las suyas, y ser muy cuidadoso en decidir sobre normas útiles para usted mismo. Al hacer esto, está construyendo un sentido de sí mismo, o lo que a menudo se llama autoestima o integridad. Así empieza a existir como individuo. Antes, es una imagen espejo de otras personas y dependiente de ellas para fabricar su identidad.

Si quiere avanzar más en el tema, escríbanos a misresultados@riquezextrema.com y cuéntenos cuáles son sus principales retos a la hora de actuar o pensar en sus resultados extraordinarios. Le responderemos con múltiples opciones para que usted logre lo que quiere.

 JaManza

lunes, 13 de agosto de 2012

Dele la vuelta al elefante

En PNL se le llama ‘mapa mental’ a la percepción individual que tiene una persona del mundo y la realidad que le rodea. Esta estructura se conforma a través de los filtros personales por los cuales cada quien va asimilando el mundo y la realidad; estos son la educación, la cultura, las creencias, en fin, todas las experiencias y maneras de observar que tiene una persona, así como de las percepciones y sentimientos de sus propias vivencias, a través de sus propios filtros de la realidad.

El mapa mental está determinado por la historia personal. De ahí que es imposible que dos personas tengan exactamente la misma percepción ante un mismo hecho.

Muchas veces los seres humanos se desesperan, juzgan, critican a los demás porque “no entienden”, “no se dan cuenta”, “no les importa”, “no se preocupan”, “no se conducen como deberían”, “exageran las cosas”, “no les llama la atención”, o “se desviven por tonterías”, etc. Si usted se fija, todas estas frases están basadas en juicios elaborados con base en el mapa personal (pensamientos y creencias) que muy probablemente no tienen nada que ver con el del otro individuo.

Por ejemplo, si a un grupo le propongo que todos piensen en un perro, uno pensará en un pastor alemán, otro quizá en un cocker, otro en un labrador, otro en un dálmata, otro en un salchicha, otro en un pitt bull. ¿Por qué no pensaron en el mismo perro todos? Porque el que surgió su mente es con el que tienen o tuvieron una experiencia, es decir, es el que está en su mapa mental, en su vivencia. Simplemente en una familia, la opinión que los hijos tienen de un acontecimiento familiar, de su padre o de su madre o de tal hermano es diferente, pues el modo de vivirlo, sentirlo y relacionarse con él es individual.

“El Mapa no es el Territorio”, esto es, que el Territorio es la realidad escueta y completa, y el mapa es el modo personal de captarla. En el ejemplo del elefante se puede entender esto. Si en medio de un salón ponen un elefante y para las personas sentadas alrededor es la primera vez que ven ese animal, las que están al frente dirán que un elefante es un animal alto con dos ojos, dos orejas enormes, una trompa, dos colmillos y dos patas. La personas que lo ven lateralmente no estarán de acuerdo; ellas sostendrán que un elefante es un animal largo y grande, con una trompa, dos patas, pero que solo tiene una oreja, un ojo, un colmillo y una cola peluda.

Las personas que lo tiene por atrás, alegarán que un elefante es una cosa con dos ancas enormes, una colita peluda y dos patas, pero que ni es largo, ni tiene ojos, ni colmillos, ni orejas y mucho menos una trompa. Y si cada uno sostiene su punto de vista, nunca se podrán poner de acuerdo sobre lo que realmente es un elefante.

Éste es un ejemplo sencillo de cómo nosotros y la humanidad vamos por el mundo pensando que nuestra verdad es la absoluta, y no aceptamos la parte de la realidad del otro que nos falta. Esto nos lleva a divorcios, injusticias, egoísmos y hasta declaraciones de guerra.

Así que el mundo interno es la obra de su autor y cada universo es único y personal, o sea, cada persona tiene su propio e individual mapa mental del mundo y hay una indiscutible diferencia entre la realidad y la experiencia que el organismo tiene de ella.

Los seres humanos construimos nuestros modelos mentales del mundo, el mapa con el cual vamos a transitar por él, a través de programas neurolingüísticos. Lo único que nos conforma son nuestras vivencias. Ningún mapa individual del mundo es más real o verdadero que otro.

Así que antes de enjuiciar, enojarse, deprimirse ante la conducta ajena, piense que el otro tiene un mapa diferente al suyo y según éste, actúa. Vaya dándole la vuelta al elefante para ampliar su mapa del mundo y su mente, ya que la mejor manera de aprender es a través del conocimiento del otro y esto sólo se logra con una buena comunicación. Yo estoy bien, pero el otro también. Cada uno responde a su propio mapa mental. Yo me enriquezco y amplío mi mapa a través del otro. Voy a averiguar y aprender de las diferencias, así crearé más opciones y aprenderé a respetar a los demás.

Los mapas se pueden completar con nuevos datos, se pueden corregir generando opciones nuevas, se pueden abrir a nuevas posibilidades más enriquecedoras de interpretar e interactuar con el mundo real. Esto terminará con el estrés, la ira, la depresión, etc. y redundará en una mejor salud, ya que aprenderá a ser flexible y a no querer imponer a los demás su punto de vista.

Si quiere avanzar más en el tema, escríbanos a jaime@evolvo.info y cuéntenos cuáles son sus principales retos a la hora de actuar o pensar en sus resultados extraordinarios. Le responderemos con múltiples opciones para que usted logre lo que quiere.

JaManza

lunes, 23 de julio de 2012

Seres humanos con identidad de hierro

Sin duda, en algún momento de la vida cada persona se ha preguntado ¿quién soy? Esta cuestión está íntimamente relacionada con la necesidad de identificarse con algo o con alguien. Es el saber de dónde se proviene y hacia dónde se va.

Siendo ésta la pregunta una de las más trascendentales en la existencia, la identidad muchas veces está supeditada a creencias negativas que forman falsas identidades basadas en conductas, enfermedades, pensamientos, características del cuerpo, etc. Ejemplos de una identidad falsa basada en conductas son: “yo soy inquieto”, “yo soy nervioso”, etc. Ejemplos de una identidad basada en enfermedades son: “yo soy diabético”, “yo no soy saludable”, etc. Ejemplo de identidad basada en pensamientos negativos son: “yo soy torpe”, “yo soy incapaz”. Ejemplo de identidad falsa basada en características del cuerpo son: “yo soy muy bajito”, “yo soy gordo”.

Muchas veces omitimos decir lo que realmente somos, pensamos, etc., y vamos renunciando al valor de la verdad con el propósito de agradar a los demás. Empezamos a vivir para el mundo exterior, fuera de nosotros, y olvidamos que lo principal está en el interior. Ahí se encuentra nuestro sustrato, ahí es donde nos encontramos con lo que verdaderamente somos.

En el peor de los casos, llegamos a identificarnos con nuestros defectos y nuestras enfermedades, erradicando cualquier posibilidad de cambio y mejora. La palabra “soy” es la de mayor impacto en nuestra mente, y recordemos que la mente dirige y el cuerpo la sigue. Si yo doy por hecho que “soy alérgico”, mi inconsciente hará todo lo posible para que esto se lleve a cabo. Si yo digo que “soy depresivo”, sucederá lo mismo, etc.

Las anteriores aseveraciones tienen su origen con base en el exterior, “éste es el que tiene la culpa de que yo sea así”. Esto se llama ‘identidad del títere’. Mi identidad la iré modificando según como me desenvuelva en el mundo. Éste la rige. Para erradicar este tipo de creencias, usted debe saber cuál es su esencia y cómo hacer que esta fluya hacia el exterior, para poder compartirla con el mundo.

Su identidad y el saber compartirla es lo que lo llevará a cumplir su misión. Los defectos, las enfermedades, las conductas y los problemas no son parte de lo que usted es, sino parte del mundo exterior que ha interiorizado.

En momentos difíciles, sacuda este tipo de sentimientos y proclame frases que le ayuden y no que le perjudiquen. Por ejemplo: “yo soy fuerte y puedo salir de esto a la brevedad”, “poco a poco yo supero esta crisis”, “yo me repongo lo más pronto posible y salgo adelante”, etc. Cuando usted dice este tipo de frases, sus sentimientos van cambiando y sus capacidades, incrementando.

Las personas debemos saber y entender que el ‘yo verdadero’, al que sí corresponde nuestra identidad, se halla por encima de los sucesos y circunstancias de la vida. Ya es hora de buscar lo que usted sí es. La identidad existe para su propio bienestar (estar bien). Lo difícil para entender la identidad es que no es algo tangible y puede perderse en lo irreal, pero recuerde que la palabra “persona” se refiere a un ser único e irrepetible que a su vez está en relación con todos y con todo, que es responsable, libre y capaz de amar.

La originalidad personal es una aportación única para el bien de todos los hombres, ya que la vida se lleva a cabo a través de la unión de las diversidades. Así que su originalidad personal es una aportación única para el bien suyo y de la humanidad. Por eso usted es valioso y por eso existe.

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JaManza

sábado, 14 de julio de 2012

Abordando el tren del cambio y la felicidad

Modificar una conducta, un hábito o una actitud, es algo a lo que muchos seres humanos suelen resistirse, debido a la creencia de que se trata de un proceso difícil, que de entrada supone un fracaso asegurado o que implica un esfuerzo exhaustivo que aparentemente no compensará los resultados obtenidos.

Sin embargo, hoy he escrito este artículo para decirle que lograr el cambio que usted quiere o necesita es realmente sencillo, siempre y cuando esté dispuesto a dirigir su mente, que es la encargada de crear o motivar cualquier transformación en su realidad. Al intentar realizar cualquier cambio, imagine que se trata de un viaje que va a realizar; iniciar en un lugar y terminar en otro, y esto requiere de una planeación y un proceder para no perder el camino.

Primero que todo, dese cuenta de cuál es su realidad y qué es lo que exactamente quiere cambiar. Si por ejemplo, algo que quiere es dejar de fumar, o dejar de enojarse, o comer menos, o dejar de preocuparse tanto, o ser tan nervioso, primero hay que ser consciente de aquella situación primaria que motiva el cambio. Luego escoja qué es lo que quiere cambiar en su presente, en su ‘aquí y ahora’. Enúncielo con toda claridad.

Acto seguido, pregúntese para qué va a hacer este proceso. Analice si en verdad le molesta su estado actual. Pregúntese: ¿me molesta seguir fumando? ¿Afecta mi salud el seguir fumando? En el caso del enojo, le recomiendo que conteste a las siguientes preguntas: ¿quiere seguir gritando por cualquier cosa? ¿Siente que estos enojos afectan su salud? ¿Las personas a su alrededor están felices con usted y su proceder? Si sigue en el camino al cambio, le pido que conteste a una pregunta más: ¿es bueno este cambio para mí? ¿Es ecológico para mí y los que me rodean?

Ya está listo para el viaje del cambio. ¿Qué necesita para el viaje? ¿Con qué elementos se va a ayudar para lograr su objetivo? Para llegar al otro lado exitosamente es necesario que ponga a trabajar los recursos adecuados que harán el trabajo por usted: la decisión, fortaleza, disciplina, valor, convicción, etc.

Tome los recursos que escogió para su viaje y respire tranquilamente. Imagínese a usted mismo en dos situaciones con su cambio realizado. Ejemplo: dos situaciones donde solía fumar y ahora no lo hace. ¿Qué está haciendo con las manos? Imagine qué le dicen los demás cuando le ven sin el cigarro. ¿Cómo se siente? ¿Le motivan estas escenas? ¿Cree que pueden formar parte de su vida?
Para verificar si ha llegado a su meta, debe notar algunas diferencias en esta parte del trayecto:

- Sus pensamientos son más positivos y motivadores que antes.
- Su fisiología, postura, gestos, posición de las manos, respiración, etc., son diferentes y armónicos.
- Su lenguaje sobre este asunto es más definido, preciso y convincente. - Su nivel de energía es mucho más alto, debido a la sensación de logro. También existe una sensación de bienestar.

Siga viviendo todas las escenas que quiera con el logro del cambio, visualice lo que le rodea, escuche lo que dice y le dicen, sienta y saboree ese cambio. Pídale a su mente que así sea, que se convierta en esa persona renovada y que sus recursos estén a su disposición para que le ayuden a mantener ese estado.

La repetición de estos pasos mentales, con frecuencia,  sin duda le ayudarán para que se instale en usted la novedad. Recuerde que un pensamiento en la dirección correcta, es capaz de llevarle a la acción y a un resultado. Sin esto no sucede nada. ¡Feliz viaje!

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JaManza

lunes, 9 de julio de 2012

Conviértase en un buen ‘anfitrión de ideas’

La capacidad del pensamiento es algo que debemos acrecentar, desarrollar y disciplinar. Cada vez que un pensamiento nuevo, o idea, haga su aparición en nuestra mente, démosle la bienvenida; esta es la manera en la que el mundo exterior se manifiesta en nosotros, después de ser filtrado por nuestro cerebro.

¿Cuántas veces se ha arrepentido por no acoger una idea con seriedad, o por una oportunidad que se le fue? ¿Cuántas veces se ha lamentado por una decisión que no tomó en el momento que era? El tren pasa una sola vez y de usted depende si se sube o lo deja pasar.

Todo lo anterior ocurre por no estar acostumbrados a reflexionar en lo que pensamos. Nuestra capacidad de pensamiento es infinita y de nosotros solamente depende el ejercitar esta capacidad hasta donde queramos.

Las personas que más cosas logran en su vida son las que más han desarrollado su pensamiento. ¿Cuántas veces se ha dicho a usted mismo, cuando ve a alguien que logra todo lo que quiere: “es que él es un sabio”, “yo jamás podría lograr algo así”, “él sí es digno de admiración”, “no sé cómo le hace”, “él tiene una inteligencia privilegiada”? ¿Por qué razón puede apreciar a los demás y sus capacidades y no se autoconvence  de que si se lo propone, puede hacer cosas extraordinarias (más allá de lo ordinario)? Evite acostumbrarse a mirar hacia afuera, anhelando lo que ve y sin hacer ningún esfuerzo por obtenerlo, con una resignación malentendida. Recuerde que el secreto está en ver hacia su interior, donde se encuentran todas sus capacidades para poder hacer y lograr lo que quiere. Y desgraciadamente la mayoría de las personas padecen de flojera mental.

En un mundo en constante movimiento, tener ideas o pensamientos fijos no lo llevará a ninguna parte. Seguramente tendrá una vida “X” con pocos logros y satisfacciones, esperando en vano que el mundo le “dé algo”.

Del tipo de pensamientos que usted tenga, dependerá el tipo de vida que tenga. Las personas que mantienen pensamientos fijos y rechazan ideas nuevas no fluyen por la vida libremente. Aristóteles decía: “Una mente educada es capaz de entretener un pensamiento sin aceptarlo.” Esto significa no rechazar ni enjuiciar un pensamiento o idea sin antes analizarlo detenidamente.

Así que partiendo de esto, usted es un “anfitrión de ideas” ¿Y qué es lo que hace un anfitrión?

- Un buen anfitrión, le abre la puerta a su invitado, pero antes de eso se prepara para poder recibirlo de la mejor manera, dándole la bienvenida.

- Si su casa está desordenada, hará la respectiva limpieza antes de que llegue la visita.
Cuando llega una nueva idea, de la misma manera hay que hacer “limpieza” de pensamientos viejos y tener un orden mental para crear un ambiente acogedor. Esto quiere decir que cuando el invitado llega a su casa, no lo hace esperar afuera. Le invita a pasar, a sentarse, a que se sienta cómodo. Es hospitalario y amable. Si al contrario, lo recibe con miedo, incredulidad, escepticismo, o indiferencia, no logrará que permanezca por mucho tiempo, no lo podrá conocer y, menos, analizar.

- Un buen anfitrión presenta a su invitado con otras personas.
Esto quiere decir que cuando usted organiza una reunión, en cuanto van llegando los invitados, los va presentando con todos los demás asistentes para que se vayan integrando. Las nuevas ideas también deben de ser relacionadas con otras con las que puedan tener algo en común, así que es necesario hacer una relación de ideas donde la nueva pueda integrarse con las que ya existen para establecer conexiones. Hay que darle una oportunidad, esto es con el fin de crear opciones nuevas a sus objetivos de vida y que puedan surgir cosas importantes con la unión de todas ellas.

- Un buen anfitrión se asegura de que su invitado se sienta cómodo.
Esto quiere decir que a su visita le procurará el mejor sofá, la mejor vajilla, las mejores copas, la mejor comida y bebida, etc. para que esté a gusto; así que a una nueva idea que llega, hay que darle el tiempo necesario para que repose en su mente y, si es preciso, que desarrolle información adicional para después poder pulirla.

- Un buen anfitrión sabe escuchar a su invitado y le muestra interés.
Le hace preguntas con interés para conocerle mejor y busca cosas en común. Cuando surge una nueva idea hay que saberla escuchar detenidamente, para profundizar en ella, mostrando curiosidad para saber más. Un buen cuestionamiento, a base de preguntas inteligentes, le ayudará a conocerla mejor y darse cuenta de su potencial e importancia.

- Un buen anfitrión le concede a su invitado libertad para poder moverse en el evento.
Así que después de presentarlo con los demás presentes, olvídese de intentar controlar la dinámica de intercambio entre ellos. Habrá invitados que se queden pegados a usted y otros circularán solos buscando gente afín. En una reunión pueden darse innumerables dinámicas sobre las cuales no se tiene control. Con los pensamientos o ideas, después de saber un poco más sobre ellas, es posible orientarlas en cierta dirección, dejándoles que circulen libremente y establezcan conexiones espontáneas.

- Un buen anfitrión concede una segunda oportunidad cuando el invitado no le resulta del todo agradable, no lo echa de su casa, sino que, por el contrario, trata de ser amable y pasarla de la mejor manera posible.

El buen anfitrión trata de buscar algo positivo en su invitado que lo lleve a cambiar de opinión para poder apreciarlo mejor. Con las nuevas ideas hay que hacer lo mismo: aunque de entrada no le agraden, haga un esfuerzo para buscarles “su lado bueno” y nunca las descarte de tajo.

Ser buenos anfitriones en nuestro hogar es una señal de respeto, educación, cordialidad y espíritu amistoso. Ser buenos “anfitriones de ideas” es indicativo de una mente abierta, creativa y orientada al aprendizaje. Es la mejor receta para poder descartar los pensamientos que nos hacen daño y desarrollar todos aquellos que nos nutren.

Para crecer en su propio desarrollo es necesario aprender a entretener un pensamiento nuevo, tal y como entretiene a sus invitados. Esto puede ser muy gratificante, porque si las ideas se sienten bien en su mente, no querrán irse, invitarán a otras nuevas, generarán muchas relaciones, y como resultado, su creatividad estará de fiesta.

En otras palabras, lo invito hoy a que se vuelva un adicto del buen pensar. Esto hará que su vida sea más plena, llena de opciones y de energía para caminar siempre hacia adelante. Sea flexible con su pensamiento y dé gracias por ese don.

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JaManza

viernes, 29 de junio de 2012

La naturaleza de ser poderosos

El hombre por naturaleza tiene una necesidad constante de poder, para reafirmarse como un ser capaz de lograr grandes cosas. Sin embargo, la mayoría de las personas tienen una versión un tanto sesgada y desvirtuada de lo que es el poder. Muchos se dejan manipular por quienes cuentan con un carácter más fuerte que el suyo, a consecuencia de una baja autoestima; son aquellos que no tienen metas propias y buscan todo el tiempo adherirse a alguien que les dé un sentido.

Por el otro lado del camino, hay quienes toman el poder para subyugar a los más débiles en aras de sus intereses personales, seduciéndolos de tal manera que logran convencerlos a base de promesas y logrando que adopten su objetivo como propio. Un gran ejemplo de esto es Adolph Hitler, quien consiguió convencer a toda una nación de que sus objetivos eran válidos, sin importar los medios para lograrlos. Desgraciadamente este tipo de “líderes” siempre están y estarán presentes en la historia, así que no todos los que se imponen a otros son buenos líderes.

El poder entendido ecológicamente (cuando es bueno para todos) está lleno de amor, respeto y buenos propósitos. Es cuando alguien está consciente de todo lo que puede lograr a través del amor. Este tipo de poder se ejerce en aras del bien común. Es el poder que construye, que crea. Algunos ejemplos de buenos líderes son Gandhi, Martin Luther King, Jesús, Mahoma, Teresa de Calcuta, por mencionar algunos. Todos ellos dieron hasta su vida por un bien común: su poder residía en el amor al prójimo. Este tipo de líderes son valientes, de convicciones firmes y con una fe enorme, capaz de mover montañas.

Actualmente hay infinidad de buenos líderes como los que fundan sociedades de apoyo a los que menos tienen, empresarios honestos que ofrecen fuentes de trabajo, buenos padres de familia, misioneros, etc. Cada uno de nosotros puede ser una persona de bien y, por lo tanto, ejercitar nuestro poder en bien de los nuestros y de los que nos rodean en la cotidianidad. La zona de influencia puede ser pequeña en un principio e ir ampliándose cada día.

Un buen líder usa todos sus potenciales para ser feliz, realizarse e invitar a otros a que lo sigan. Se preocupa, se ocupa actuando y resuelve. Es alguien que se ama y ama a los demás, es alguien contagioso y necesario para que la sociedad camine en aras del bien. Son constructores del bien y su mayor premio es la satisfacción propia de lo que van construyendo a través de su vida.

El poder principal que debe ejercerse es el propio. Poder para vencer los obstáculos, enfermedades, problemas que surgen en el exterior. Usted debe saber que puede lograr todo lo que quiera, manteniendo una actitud coherente. Usted no es un títere de lo que sucede a su alrededor, tiene libre albedrío y con esto, el poder y la capacidad de decidir por sí mismo. Al ser consciente del poder interior que posee, podrá identificar fácilmente a otras personas que tengan este mismo concepto del poder, enseñar a sus hijos y a los que le rodean que el poder está dentro de ellos, y lo único que puede detenerlos son sus creencias limitantes, es decir, el temor, el miedo y las zonas de confort.

Esta conciencia del poder es la que debe dar sentido a la vida de las personas, permitiéndoles el saber de lo que son capaces en pro del bien común. Hoy lo invito a que sea este tipo de persona y no la que anda en busca de alguien que le diga qué hacer o dejar de hacer. La PNL sostiene que todos tenemos los recursos (el poder) que necesitamos a cada momento. Sólo es necesario tenerlo presente y utilizarlos en aras de construir sociedad.

No escatime esfuerzos en hacerlo… Seguramente esto redundará en satisfacción y éxito para usted y quienes le rodean.

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JaManza

lunes, 25 de junio de 2012

‘Crisis’ es igual a ‘Oportunidad’

Últimamente la palabra "Resiliencia" ha empezado a escucharse y utilizarse con mucha frecuencia en el terreno psicológico. Esta palabra es tomada de la Física y corresponde a la capacidad que tiene un material de regenerarse, de retomar su forma original. Ocupándonos del ser humano, ésta se refiere a la habilidad que tiene éste de recuperarse después de una crisis.

Cuando vivimos situaciones difíciles, como un duelo, una enfermedad, una crisis económica, un problema grande de cualquier tipo; normalmente tenemos un periodo de angustia, tristeza, depresión, enojo, o similares. A muchos les cuesta más trabajo que a otros el poder cambiar de enfoque y empezar a mirar hacia delante, dejando el problema o la situación a un lado y pudiendo salir de ella. Sin embargo también hay personas que no lo logran y se dejar consumir por el problema, causando un deterioro significativo en su salud y en sus relaciones.

La resiliencia es la capacidad de sobreponerse y salir fortalecidos después de una prueba de fuego. Es regresar a nuestro estado natural, a nuestra vida, siendo mejores, tomando los hechos como aprendizajes. Es abrir nuevas opciones y empezar a darle nuevamente un sentido a la existencia. Es la capacidad de soportar el dolor y afrontar el sufrimiento, es reconstruirse y no perder la capacidad de amar y de luchar. Es no caer en el desánimo viendo una realidad sin esperanza. Recuerde que el tamaño de la adversidad depende de la respuesta que demos al evento, de la manera que pensemos sobre él.

Uno de los recursos más importantes para poder manejar una experiencia negativa fuerte es la fortaleza que implica una actitud sana que sepa admitir la verdad tal y como es, aceptando la responsabilidad propia (habilidad de respuesta) y sabiendo perdonar y perdonarnos, ya que es posible vivir sin el amor del otro, pero nunca sin el amor a nosotros mismos.

Algo necesario para poder resurgir es saber que hay algo o alguien más grande y poderoso que yo en alguna parte y que por lo tanto no estoy solo, pues pertenezco a algo más allá de mí. Esto es lo que evoca la esperanza y la fe y que irremediablemente nos acercan al amor. Es la parte espiritual que en cualquier caso de resiliencia está presente.

No puede haber resiliencia sin espiritualidad, aunque no hay que confundir la espiritualidad con la religiosidad. La religiosidad es una forma que muchas personas practican para manejar su espiritualidad. Es sólo un camino, a diferencia de la espiritualidad, que es inherente al ser humano y de donde se deriva la necesidad que tenemos de trascender a través de lo que hagamos.

Una buena comunicación, sin juzgar y teniendo la capacidad de escuchar y generar empatía con su familia, amigos o equipo de trabajo, hará que los conflictos sean cada vez menores y estos, cuando surjan, los considere como oportunidades para conocerse y ayudarse unos a otros.

En cuanto las relaciones interpersonales, entre más diferentes seamos los unos de los otros hay más posibilidades de complementarnos y aprender. Recuerde que la vida es individual y esa es su gran riqueza. Juzgue menos y ame más.

Para poder lograr la resiliencia con mayor facilidad, es posible tomar algunos de los Niveles Neurológicos que Robert Dilts ha desarrollado, dentro de la Programación Neurolingüística (PNL), y que se refieren a los diferentes estratos de la mente. Son los diferentes niveles que maneja el pensamiento humano.

Según Dilts estos son, empezando desde el más profundo al más primario:

- Nivel Espiritual: Es el sentido de trascendencia. Lo que usted aporta al mundo.

- Nivel de Identidad: Es lo que usted cree que es y de lo cual depende su misión en el mundo.

- Nivel de Creencias y Valores: Sus creencias son las que le dirigen y estimulan para lograr su misión. Están basadas en sus valores.

- Nivel de Capacidades y Recursos: Son los que le ayudan a sustentar sus creencias.

- Nivel de Conductas: Comportamiento que usted asume según las capacidades que maneja.

- Nivel de Entorno: Contexto en el cual actúa.

La PNL dice que si usted desarrolla una identidad sana y llena de recursos, los demás niveles de pensamiento se van adecuando para confirmar esta identidad, y por lo tanto tener capacidad de resiliencia. Al adquirir una identidad sana, usted podrá procesar y superar de una mejor manera los conflictos y problemas que tenga, por muy fuertes que sean.

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